Cinco mujeres venezolanas alzan su voz ante el Parlamento
Cinco venezolanas llevaron la voz de la sociedad civil ante el Congreso estadounidense, así como miles de mujeres han sostenido durante años la búsqueda de justicia, la atención humanitaria, la defensa de la libertad de expresión y el acompañamiento a sus comunidades. Reconocer ese liderazgo no responde únicamente a un principio de inclusión; significa comprender quiénes han mantenido vivas las capacidades democráticas del país en los momentos más difíciles.
Quizá el aporte más importante de la audiencia fue recordar que la calidad de una transición debe medirse por la fortaleza de sus instituciones y no únicamente por sus acuerdos políticos. La recuperación democrática requiere proteger el espacio cívico, garantizar elecciones con integridad, asegurar una prensa libre, fortalecer la independencia judicial y colocar a las víctimas en el centro de las políticas públicas.
Venezuela enfrenta hoy una oportunidad excepcional para iniciar ese camino. Aprovecharla dependerá de que la comunidad internacional acompañe el fortalecimiento de la sociedad civil, respalde los mecanismos de justicia y promueva la reconstrucción institucional como condición para una paz duradera.
Porque la democracia no se reconstruye únicamente desde el poder. Se reconstruye desde las instituciones, los derechos humanos, la libertad de expresión y la ciudadanía. Ese fue el mensaje que cinco mujeres venezolanas llevaron al Congreso de los Estados Unidos. Un mensaje que trasciende a Venezuela y recuerda a toda la región que no habrá democracias resilientes sin instituciones legítimas, sin una sociedad civil libre, sin periodismo independiente y sin justicia para las víctimas.